Una pequeña mejora (KAIZEN) con aroma de café Colombiano.

Uno de los ejemplos que mas me gustan para explicar el sistema KAIZEN de administración japonés es el caso de una empresa japonesa que entregó el mayor premio otorgado a las iniciativas de mejora grupal a las empleadas de un casino de comidas que decidieron hacer un equipo de mejora para disminuir el desperdicio de té verde que se servía en aquel lugar, el caso de mejora consistió en que las señoras del servicio de comidas en vista de la cantidad de té que se desperdiciaba al final de las jornadas de alimentación de los empleados, decidieron hacer un análisis promedio de los consumos de té por mesa (ya que frecuentemente las mismas personas ocupaban casi siempre las mismas mesas) y a partir del análisis comenzaron a entregar a cada mesa la cantidad casi exacta de té que consumían, generando un ahorro significativo y evitando un desperdicio innecesario, el mérito del grupo de mejora no estaba tanto en el valor del ahorro sino que se reconoció que la cultura del mejoramiento estaba sobrepasando los límites de la planta de proceso, se había contagiado a otros grupos, personas y áreas que querían aportar también a las pérdidas de su compañía.

Hasta aquí el asunto no pasa de un ejemplo más sobre la cultura KAIZEN, pero lo que definitivamente no me esperaba era ver la versión criolla del mismo caso de mejora en una empresa Colombiana, cabe decir por las dudas que no tuve nada que ver en esto y que fue una total sorpresa para mí.

Efectivamente hace poco me encontré una pequeña mejora KAIZEN gracias al modelo TPM implementado en una planta de MEALS DE COLOMBIA en Manizales, en esta mejora dos personas de una de las líneas de producción vieron la posibilidad de lograr un ahorro (fuera de su lugar habitual de trabajo) a través del café que preparaba diariamente la compañía en su cafetería, resulta que a pesar de que la greca con la que se prepara el café tiene una medida por preparación de 250gr las personas que lo preparaban utilizaban por desconocimiento o por pereza, toda la dosis de café que se dejaba junto a la greca y que correspondía a 500gr, lo cual generaba no solo un café mal preparado sino un sobre consumo permanente de café sin que nadie realmente lo notara pues cuando este se acababa se solicitaba al almacén un nuevo paquete de 500gr, estas personas vieron la posibilidad de mejoramiento y se pusieron a la tarea de averiguar si existía una presentación del mismo café de 250 gr y de hacer al cálculo del ahorro que esto a largo plazo generaba y presentaron la idea, efectivamente con la mitad del café que se utilizaba anteriormente se lograban la misma cantidad de preparaciones con mejor calidad y a un menor costo, así evitaron la posibilidad de equivocación de quienes preparaban el café haciendo sin proponérselo un poderoso POKA YOKE!, esta idea fue reconocida efectivamente como excelente caso de mejoramiento y demostró que la cultura KAIZEN si puede permear todos los espacios en las plantas de producción tal como sucede en Japón, en este caso el mérito fue mas allá de lo económico (no despreciable tampoco) por que reflejó que el mejoramiento continuo al estilo japonés (Con aroma de café) consiste en encontrar permanentemente posibilidades sencillas pero representativas en todos los aspectos de un negocio.

Como dice Masaaki Imai:

“mi convicción de que el concepto del KAIZEN es válido no solo en Japón sino también en otros países está basada en mi observación de que todas las personas tienen un deseo intuitivo de mejorar”

Propuesta de pequeña mejora KAIZEN

Pequeña mejora KAIZEN documentada

Hasta la próxima.

1 comentario:

  1. Y cuanto fue el reconocimiento económico en este caso... Quisiera saber que % del ahorro es reconocido y si este es de conocimiento previo de quien hace la propuesta...

    ResponderEliminar